¿Qué te inspira?
Llegar a tomar salto de un podio olímpico. Como atleta es lo máximo que uno puede esperar, lo que uno se puede preparar,  desde que me propuse esa meta, objetivo y sueño, fue desde un principio lo que me inspiraba y me sigue inspirando día tras día para atravesar cada uno de los escollos que pueden ir apareciendo, ya sea la competencia, la preparación y demás. 

¿Qué es el éxito para ti?
Alcanzar la felicidad plena, cuando uno sobre todo va alcanzando objetivos. Digo la felicidad plena porque creo que se completa cuando nosotros alcanzamos eso que tanto estamos buscando y tampoco va a ser una felicidad completa si nosotros no disfrutamos en el recorrido. Tanto así como es para una carrera deportiva como en la vida cotidiana. Uno en el día a día levantarse con una sonrisa, acostarse con una sonrisa porque lo que se hace durante ese día es justamente estar produciendo para uno o para el entorno. Sentirse que uno está haciendo muy bien las cosas y va por el camino que siempre desea ir. 

¿Cómo defines tu ética de trabajo?
Mucha responsabilidad, respeto al entorno, dedicación, respeto hacia el trabajo que se realiza, hacia los compañeros y al equipo de trabajo. Todo crea una disciplina que manteniéndola en el tiempo, hace que uno pueda lograr los desafíos que se propuso, que por cierto deben ser bien altos. Tal vez tenga la suerte o no de hacerlos pero por lo menos va a lograr ser la mejor versión de uno mismo, que a eso es a lo que se apunta. Entonces, eso creo que es lo que también apuntaba desde chico a apuntar alto para auto exigirme al máximo y poder llegar a ser lo mejor que yo pueda. Llevar mi carrera con una ilusión, con un faro tal vez un poco lejano pero que a mi me permita no mirar hacia los costados, sino intentar llegar hacia esa luz que en principio estaba muy lejos y cada vez pareciera acercarse más.

¿Cómo te mantienes saludable?
Trato de mantener la misma fórmula que mantuve la mayor parte de mi carrera. Creo que muchos cambios, si bien uno puede, en sí el deporte va evolucionando y uno puede ir evolucionando pero no poder ir revolucionando . Es decir, de la manera me desenvolví alcance grandes resultados hace que me mantenga en la misma línea de trabajo, en el descansar bien, en el tratar de alimentarme lo mejor posible, en llevar un control médico constante. Tener profesionales que siempre estén a mi lado, que tienen el ojo para saber cuando uno está cansado, tal vez no sobrepasarse en el entrenamiento que puede ser contraproducente. Teniendo a esos profesionales al lado sabemos que podemos ajustar un poco más, que podemos acelerar un poquito más; trabajar siempre al límite porque en el deporte de alto rendimiento es necesario justamente trabajar el límite de pasarse a lo poco saludable. Uno se exige tanto y la motivación para alcanzar esos objetivos es tanta que por ahí uno deja a un lado hasta su salud sin darse cuenta. Con esa obsesión de querer ser mejor, de querer ir un poco más allá siempre, expone todo el tiempo su físico y a la larga eso se paga. 

¿Confías más en el conocimiento o en el instinto?
Un mix entre los dos, porque también los conocimientos que uno va adquiriendo a lo largo de toda una carrera le permiten ser mucho más intuitivo. Me ha pasado en situaciones precisas del combate en donde la intuición jugó un rol súper importante, pero creo que hay que tener un mix entre una base, un esqueleto dentro de cómo nos desenvolvemos y tener esa intuición que nos permita poder improvisar en este deporte que es un deporte de situación.
Hay momentos en los que uno no tiene tiempo de pensar, ejecuta las acciones porque no hay tiempo para el pensamiento. Se desenvuelven las técnicas de los competidores y las acciones y las maniobras para tratar de poner una trampa al rival, para que crea que vamos a realizar una determinada acción y que él realice una reacción ante esa acción que nosotros realizamos. Hoy está tan avanzado el campo táctico que uno tiene que tener esa pizca de intuición sobre la marcha para poder cambiar la técnica o poder abortar el ataque o el contraataque que viene realizando. Pero si hay una estrategia detrás de esos movimientos para poder ejecutarlos. Ahí es donde vale mucho la intuición que se adquiere durante la carrera con el conocimiento que va adquiriendo en cada entrenamiento, práctica o competencia. 

¿Qué te dijeron que era imposible o creíste imposible y después lograste?
Realmente nunca creí que nada de mi carrera iba a ser imposible,  lo veía como faro que alumbraba un camino tal vez un poco obscuro en donde fui armando ruta al andar. Fui armando camino mientras avanzaba, erróneamente muchas veces pero siempre buscando o intentando buscar el camino más correcto y que más rápido me lleve hacia ese faro. Siempre vi ese faro, hay veces que lo vi más lejos, otras veces lo vi más cerca, pero siempre para mi fue posible. Nunca camine sin rumbo, sin horizonte para esperar que la suerte me traiga una medalla olímpica. Siempre creí que iba a ser posible, buscando las alternativas porque no hay antecedente en mi país de un resultado de este tamaño en un deporte individual, prácticamente en toda la historia. Hace 60 años que no se logra una medalla de oro en un deporte individual, entonces es muy difícil también por ahí, encontrar los consejos de alguien que te diga como caminar. Simplemente armar con mi familia, con mi equipo de trabajo, ese camino que creía que iba a ser el que me iba a llevar hacia eso, difícil pero no imposible. 

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¿Un momento inolvidable?
El momento más inolvidable de mi vida fue haber estado cantando el himno argentino en Londres, en donde prácticamente no lo pude cantar, se me nubló la vista, los oídos se me tapaban, me enmudecí, me agarraron tantas emociones y sensaciones juntas que en ese preciso momento me dejó completamente neutralizado. Sobre el final del himno me acuerdo que como volví a la vida, por así decirlo, volví  a la realidad más que nada y decir “si, es loco, estoy acá, lo he ganado, lo he logrado” y pude cantar la última parte del himno. Me invadían las lágrimas, al mismo tiempo las sonrisas y me pasaban tantas cosas que creo que hasta este momento es lo más raro, lo mas loco, lo mas lindo, a la vez lo más triste, que me ha pasado en toda mi vida. Fueron sentimientos muy desencontrados y muy diferentes al mismo tiempo.

¿Qué te hace sonreír?
Mirar para atrás y para adelante y siempre ver un camino de felicidad, de objetivos cumplidos y objetivos por cumplir. No puedo recriminar nada de lo que he vivido, del pasado. Veo un futuro lleno de optimismo, con muchas cosas por venir que son frutos de este camino que he recorrido y de este camino que estoy recorriendo. Son muchas las cosas que me hacen sonreír, no solamente lo deportivo, sino algo a nivel cotidiano, a nivel familiar, a nivel amistades, en todos los niveles de la vida. Realmente no han quedado cabos sueltos ni baches que hoy mire para atrás y me arrepienta de algo, o que crea que en este momento no lo estoy haciendo bien.  

¿Qué amas?
Compartir con mis seres más allegados el producto de mi sacrificio, la cereza del postre, ese trofeo, esa medalla, ese poder construir mi casa gracias a los resultados o a veces los efectos secundarios que tiene el hecho de llevar una vida exitosa en el deporte. 
El poder vivir los momentos con mis personas mas allegadas y decir:
“Esto lo logramos juntos”. Esos son los momentos que más amo, inclusive más que cuando estoy ganando un torneo.

¿Qué te da miedo?
El mayor miedo que siempre tuve fue fracasar, no alcanzar los objetivos que me propongo. Eso también lo he venido trabajando mucho porque por ahí el miedo al fracaso te termina llevando justamente hacia ese camino, hacia el fracaso. Hace muchos años que vengo trabajando en mi eso, ser más optimista y pensar más bien en que lo voy a lograr, que estar pensando que seria si no lo logró. Entonces voy como ciego hacia la victoria, voy como ciego hacia los objetivos creyendo y sintiendo y sabiendo que si lo puedo lograr, que nada de lo que me propongo es imposible, que nada de lo que me propongo está fuera de mi alcance. 

¿Qué te hace sentir vivo?
Producir, entrenar, poder colaborar con algún compañero,  de verbalizar acciones en diferentes etapas de la vida, en diferentes rubros en donde yo vea que voy creciendo, tanto personal como dentro de un grupo de personas. Sobretodo cuando puedo ayudar a otras personas a crecer, es algo que encontré una motivación y un compromiso, como un trabajo, pero también como un hobby. El poder ayudar de alguna manera a otros ya sean atletas o a nivel personal a crecer, que puedan cumplir sus sueños, que puedan cumplir sus objetivos. Es por eso que también me dedicado a dar muchas charlas, muchos seminarios, sobretodo motivacionales y experiencias de vida. Son las que más me gusta hacer por fuera de mi carrera deportiva. Por eso trato de todos los meses recorrer el país o inclusive hasta fuera del país. He hecho bastante en México, he visitado bastante, tuve bastantes contrataciones así que contar mi experiencia de vida y otra vez de ella poder motivar a otras personas, mostrar lo difícil que fue. Pero que realmente cuando uno está convencido y trabaja día y noche para lograrlo, realmente puede. No lo hago desde haber leído un libro, lo hago con base a mi experiencia de vida, lo hago porque lo he hecho y hablo desde el ejemplo mismo. 

¿Qué te hace sentir vulnerable?
Como deportista creo que es hasta difícil pensar en eso, porque trabajamos tanto que podemos creer que no tenemos falencias, por más que si las sabemos. No las expresamos. Ahora estoy en una etapa de rehabilitación, llevo 4 meses y me quedan 4 más para recuperarme de una fractura triple de tibia y una fractura de peroné y si en su momento hizo que me sintiera muy vulnerable. Hasta pensar en el hecho de peligran mis objetivos futuros con este deporte. Pero esto me esta haciendo mucho más fuerte, me hace seguir mucho mas convencido, trabajar más convencido y avanzar por esto me hace y me va a hacer mucho más fuerte de lo que estaba antes. En esos momentos uno si se siente vulnerable, cuando se ve atado de pierna y mano, cuando pasan situaciones así que uno no puede revertir y no puede trabajar de la manera que desea.  Para todo atleta, la lesión es la etapa donde más vulnerable se vuelve.

¿Qué sueños tienes por cumplir?
Siempre he tratado de cambiar lo que te voy a decir, pero yo creo que las personas pueden tener uno solo, un solo sueño. Uno por el que digan por esto me desvivo, por esto cortaría mis brazos, cortaría mi pierna por alcanzarlo. Para mi eso ya lo he alcanzado, el sueño ya lo tengo en mi bolsillo, ya es mío. 
Si tengo grandes objetivos en mi vida pero no se si llamarlos “sueños”, vengo trabajando inclusive con un psicólogo deportivo porque necesito volver a sentir. Si bien tengo la motivación de grandes desafíos, como lo es estar nuevamente en los juegos olímpicos y estar en lo más alto. Es un sueño que yo tenía, para mis primeros olímpicos, alcanzar una medalla de oro. No quiere decir que no trabaje con gran intensidad, sólo quiere decir que no lo veo como un sueño. Aunque yo quiera volver a sentirlo como lo sentí cuando iba rumbo a Londres en el 2012. 

¿Cuales han sido las mejores lecciones de vida que has tenido hasta ahora?
La perseverancia, la intensidad, y la disciplina con la que uno encare cada uno de los proyectos de la vida, esos factores y la tenacidad que uno imponga es lo que va a hacer que uno cumpla o no su objetivo. Puede ser que unos tarden un tiempo mayor que otros, o menor que otros. Estoy seguro que cualquier persona si trabaja con inteligencia, trabaja en la realidad en la que vive pueden alcanzar sus metas propuestas. Trato de que esta enseñanza que tuve en el deporte y en la vida, plasmarla en todo lo que hago. 

¿Cómo te gustaría ser recordado?
Tal cual soy, una persona con estas características que te estuve brindando, qué son las que impulsan mi vida. Esa manera de ser sencilla, creo que destaca la humildad que tengo a la hora de manejarme con la gente, al tratar de ayudar a que ellos puedan crecer más. Cuando se acercan a mi tratar de darles mi mejores consejos, no soy Dios pero desde lo poco o mucho que yo pueda inspirar o provocar un efecto positivo en alguna persona que esté en mi alcance lo voy a intentar. Como una persona sencilla, generosa y que se ha esforzado tanto en su vida para alcanzar sus objetivos. Me gustaría que me recordaran poniendo la bandera en el lugar más alto como aquella vez en Londres, esa es la imagen y en contenido con el que quisiera ser recordado.

¿Qué es algo sobre ti que la mayoría de gente desconoce?
Soy cerrado al miedo al fracaso. Me invade en las noches y me hace desvelarme o tener ese famoso insomnio, ese fantasma que no te deja en paz, esos miedos que vienen sobretodo cuando uno apoya la cabeza en la almohada, cuando acaba el día y por mas cansado que uno pueda estar no parece encontrar la manera de borrar esos fantasmas del fracaso. Creo que por eso al otro día sea como sea lucho tanto por crecer y odio tanto el fracaso que por eso le doy una intensidad importantísima en cada uno de mis días. Lo utilizo como impulso, realmente son pocos los que saben que paso muchas noches sin dormir o cuando hay este tipo de lesiones me invaden mucho las dudas y el autoestima baja muchísimo.

¿Qué proyectos estás trabajando ahora?
En poder multiplicar las diferentes acciones que vengo realizando a través del deporte y aportar al deporte en nivel provincial, a nivel argentino. Poder multiplicar esos sueños y a través de eso que se multipliquen los resultados y los objetivos cumplidos. Tengo una academia con mi hermano de Taekwondo, en donde multiplicamos esos sueños. Es aquí en la pequeña ciudad en donde crecí en Argentina, regrese porque en algún tiempo me tuve que ir para poder progresar. Hoy vengo para a brindarles este servicio de poder cumplir y buscar sus sueños a través del deporte y llevar esa vida que hoy llevo, de despertar y sonreír y acostarme a dormir y estar sonriendo. Quiero ver eso reflejado en muchos chicos de hoy y que puedan alcanzar sus sueños el día de mañana.

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