¿Cómo nace tu interés por el baile?
Cuando era pequeña, a la edad de seis años, mis amigas de la pandilla del barrio comenzaron a ir a una academia de baile donde se enseñaba un popurrí de todas las danzas españolas, y por no quedarme sola por las tardes cuando se iban a clase, le pedí a mi madre que me enviara con ellas. Así fue como por curiosidad comencé en clases de baile y descubrí que cuando llegaba la parte de Flamenco y había que ponerse los tacones, me sentía fuerte, alta, me emocionaba, mi cuerpo vibraba y mi alma era feliz. 

¿En qué momento decidiste que iba a ser tu profesión?
Todo se fue dando…a mis 21 años mientras estaba en la carrera de Terapia Corporal, aprobé mis exámenes para profesora de Danzas Españolas, así es como una amiga me ofrece su espacio para dar clases. "Sin desearlo ni buscarlo -no conscientemente-, sólo siguiendo el hilo de la posibilidad que se presentaba ante mí, comencé a enseñar flamenco, a vivirlo y a aprenderlo día a día; en ese orden desde entonces hasta hoy. Jamás me dije “bueno ahora voy a ser maestra”, sino muy por el contrario, no consideraba que mis conocimientos fueran suficientes como para servirle a alguien, más bien pensaba en aprender nuevas cosas para poder justificar mi nuevo rol enseñando algo que el otro no supiera. Mi único objetivo,  era tener más  pasos para enseñar". (Del libro El Flamenco Mi Inspiración. La India. Ed. Círculo Rojo). Con el tiempo fui aprendiendo a enseñar y esa necesidad de tener "más pasos" fue mutando y madurando en el  camino que me fui forjando como bailaora, porque con el tiempo comprendí que comencé a enseñar para aprender a bailar. Todo estaba y está unido en mí: enseñar, bailar, ser terapeuta corporal y mi búsqueda espiritual.  Yo necesitaba comprender mi historia, mi vida, el amor, el arte; buscaba respuestas que nadie podía darme y esa necesidad me fue guiando como aquel día que por primera el  viejo Rafael de Triana (cantaor trianero afincado en Argentina), me presenta  como una gran bailaora y me pagan por hacerlo. Hasta entonces, yo sólo bailaba porque amaba hacerlo sin darme cuenta que me estaba forjando una profesión que para mí era inmensa.

¿Qué proceso sigues para crear tu arte?
Engrandeciendo mi consciencia milímetro a milímetro. Cada artista re-significa la palabra arte en consonancia con su forma de expresarlo. La mía es descubriendo en cada sensación un correlato emocional que tengo que trabajar, ya sea porque me está bloqueando, confundiendo o tengo que aprender a generar un cambio para mi mayor bienestar en ésta tierra. Partiendo de lo caótico, de la frustración, del desequilibrio, la molestia, o la simple curiosidad, a la búsqueda de la armonía, de plenitud, del goce de habitarme en equilibrio siendo asertiva, es por dónde va apareciendo la información que me lleva a crear nuevas posibilidades: "de lo profundo a lo elevado, pasando por el centro de la vida en Unidad", últimamente ésta frase se ha convertido en mi mantra.
  
¿Confías más en el conocimiento o en el instinto?
En el instinto por supuesto, además soy escorpión y como tal es mi instinto de supervivencia emocional el que siempre me ha guiado. Los años vividos con consciencia y compromiso a mi misma, me han llevado a  la madurez de depurar el instinto en intuición. Intuición a la que aprendo día a día a entregarme con confianza absoluta, permitiendo que aquello que me está resonando, se exprese y se expanda sin saber ni qué es ni a dónde me lleva, ya no me lo cuestiono me dejo sorprender por la magia de la existencia, porque lo que yo tengo que saber o hacer la vida me lo pone por delante, y esto para mí, es la Felicidad. Me suelto y me rindo a la vida confiando en la experiencia.  Mi intuición une las piezas del conocimiento que necesito para interactuar en cada momento de mi vida diaria, ¿cómo? manteniéndome lo más posible dentro de mí centro y si me voy o la matrix me absorbe, humildemente vuelvo a intentarlo.

¿Qué beneficios nos pueden traer a nuestra vida diaria el practicar con regularidad flamenco?  
El flamenco  aporta su energía masculina desde la firmeza, desde la estructura rítmica de su compás con la impronta de la fuerza sostenida y en aumento del rasgueo; ordenándonos mentalmente nos concentra canalizando nuestra autodeterminación a través de desplantes y carretillas, activando los chacras superiores en la expresión de esa fuerza masculina. La energía femenina se manifiesta en la melodía de los sonidos musicales libres y acompasados en arpegios de la guitarra y alzapúas  para expandirnos en la imaginación creativa  a través de la sensibilidad emocional y las formas del movimiento, recibiendo la energía sutil  desde los chacras inferiores a través del enraizamiento. Seguir una clase de flamenco nos genera las endorfinas propias de una actividad que nos es placentera porque es corporal, musical y nos apasiona. Además, implica “subirse al compás”; ir a tiempo es acompasarse con la vida que late a una única velocidad universal. El ritmo y la frecuencia del tic tac del reloj no varía, puesto que un segundo tiene el valor de un segundo absoluto para la humanidad entera; este segundo es Ahora, ya mismo -ni antes ni después-. El compás del flamenco se comprende dentro de ese latido universal que nos une a todos en un Ahora y nos estructura en un Tiempo: Hoy. En una clase de flamenco o en un ensayo, necesitamos concentrarnos con nuestros sentidos despiertos para unirnos al latido del grupo; si nuestros pies hacen un sonido “fuera de compás”, es como una cuerda desafinada, que debemos detectar y corregir afinando con el pulso. Al asistir a una clase de flamenco, notamos cómo la energía del grupo nos lleva progresivamente a un estado de concentración, atención y dominio de nuestra energía cuyo objetivo es “estar a tiempo” y en este Tiempo que estamos a tiempo en estado de concentración, estamos de alguna manera meditando, meditando en movimiento, porque estamos en estado de no mente. Si nos apropiamos de nuestra danza, al salir de la clase estaremos pensando con más claridad, porque sabemos qué sentimos y actuaremos con Intención. -Del capítulo Danzar lo femenino -endorfinas en la vida diaria para vivir a compás- (El Flamenco Mi Inspiración).  

¿En qué consiste la terapia corporal?
La Terapia Corporal, recoge las herramientas del Psicodrama, Gestalt, Biosíntesis y Bioenergética, Trabajo corporal expresivo, Análisis corporal de la relación, Eutonía, Musicoterapia, Feldenkrais. A partir del propio proceso de habitarse corporalmente, -reconociendo las propias sensaciones, síntomas y bloqueos energéticos- el terapeuta corporal aprende además de la teoría a ponerse a sí mismo como conejillo de indias al atravesar cada una de éstas técnicas. El objetivo es aprender a sentirse, reconocer las necesidades para llegar a la acción y así poner la mente en esa dirección. Yo le aporto a la formación de Terapeuta Corporal que recibí en Argentina en el año 1991, los recursos  de consciencia corporal desde el arte flamenco y su comunión con los sentimientos más profundos, que unidos a mi propio proceso incesante de búsqueda espiritual han ido dando la forma  particular a mi trabajo en sesiones grupales o individuales, dónde mi propuesta es ayudar a la autosuficiencia de la persona que tengo delante desde la consciencia corporal y la información que nuestro cuerpo nos da a cada instante para gestionar el estar presente, encarnado y actuando en la vida en coherencia con lo que sentimos y no sólo con lo que pensamos. La persona que comienza un trabajo de crecimiento conmigo, es quien decide procesar con todo lo que esto implica, mi tarea es sacar el máximo partido a sus potenciales, facilitando la experiencia sin sostener dramas. 

 ¿Nos podrías dar un ejemplo de un cliente que mejoró su vida utilizando estas prácticas?
Marta era una mujer italiana de unos 38 años de edad. Había sido bailaora pero un accidente automovilístico le quitó movilidad. Cuando estaba recuperándose  -al cabo de unos cinco años de transitar diversos tipos de fisioterapias para su rehabilitación- otro accidente -en este caso de un avión, cuya falla en el aterrizaje había ocasionando  muertos e incendio-  la dejó llena de miedos y paranoia que le procuraron cuatro años de psicoterapia. Ella había probado muchas formas de terapia pero siempre le faltaba algo. Venía por cuatro días a Sevilla, antes de irse sola a México a una sanación, así que trabajamos intensamente a razón de dos horas por día. Trabajamos básicamente la mujer: ella se sentía mutilada y dependiente de un hombre al que no amaba, pero la ayudaba económicamente al tiempo que la esclavizaba. Marta necesitaba recuperar el flamenco en su cuerpo, y con la pasión que la llevara a conectar con la fuerza de voluntad para el cambio. Estaba en el punto en el que había trabajado tanto con ella misma que lo sabía todo y no podía hacer nada. Basé las sesiones en su propio reconocimiento corporal, en el respeto y en el amor a su cuerpo que la mantenía en esta tierra y que ya estaba recuperado. Danzamos juntas cada parte de su cuerpo: la Rumba en la cadera, el Tango en los pies, la Seguiriya en la clavícula (ella se la había triturado) y la Soleá en las manos y el corazón. Así fue colocando ella los diferentes palos en su mapa corporal. Su cuerpo comenzaba a recordar el flamenco rápidamente para su sorpresa y emoción. Marta necesitaba ser guiada a “abrir mi propia jaula”, como ella expresó. En esta instancia trabajamos la percusión con todo lo que sonara -palmas, cuerpo, pies, remates, desplantes- e incorporamos elementos como puertas y paredes. Ella necesitaba hacer ruido y pisar fuerte, necesitaba oír su propio ruido hasta hacerlo simplemente sonar en armonía. Hizo una catarsis sonora en la que descargó toda su furia. Finalmente Marta logró renacer. “Soy la semilla del amor”,  fueron sus palabras cuando logró ponerse de pie. Yo había planteado un trabajo sobre la base de una Seguiriya  que ella sólo tenía que escuchar, oír y sentir acostada en el suelo. Marta tardó en ponerse de pie más de noventa minutos; lo iba haciendo lentamente, su cuerpo temblaba y se desestabilizaba, cada movimiento iba reflejado en una palabra que yo iba anotando. Luego, cuando el trabajo terminó y de alguna manera había salido del trance, lo leyó en primera persona y se echó a reír. Marta se abrazó a mí, esa era su última sesión. A los tres meses me escribió desde México: estaba fuerte y había terminado su relación.  

¿Qué mensajes buscas transmitir con “El Flamenco Mi Inspiración”?
El libro -El Flamenco Mi Inspiración- nace como una necesidad de expresión, más que como una búsqueda de transmitir un mensaje; era algo que venía escribiendo desde el 2008 y cada año me prometía terminarlo, así que el 2014 fue mi propio ultimátum, era como si me escociera por dentro el que me quedara pendiente, mis alumnos ya habían leído el capítulo -Danzar lo femenino- como mi participación del libro Los Caminos terapéuticos de Flamenco. ( Ed Flamenco Sapiens) y querían más. Sin duda fueron ellos los que me empujaron a escribir. Es una identificación como alumna, de lo que es aprender a bailar Flamenco y como maestra, del desafío de enseñarlo sin mutilar la personalidad de los alumnos. No nace como una necesidad de transmitir sino como un juego de expresarme de otra manera, haciendo una recopilación de de mi experiencia; para mí sorpresa he descubierto que la gente del flamenco y proveniente de otros entornos se interesa por él, al leerlo se identifican y me agradecen desde todas partes del mundo. Sin dudas -El Flamenco Mi Inspiración- es magia pura producto de mi entrega y valentía. En muchos momentos he tenido que ser autorreferencial para poder explicar, por ejemplo, qué es bailar el dolor y me preguntaba si valía la pena ser tan explícita exponiendo mi intimidad, pero como nunca suponía que se terminaría editando y que sólo era un juego…seguía escribiendo. Luego cuando el libro ya estaba en la calle, me sentí como desnuda, entonces comprendí descubrí que esa sinceridad y entrega era lo que inspiraba a otros.    

¿Cómo te mantienes saludable? ¿Cómo logras el equilibrio entre cuerpo y mente?
Expresando mis  sensaciones a través de mis sentimientos y preocupándome en mantener la coherencia entre lo que siento y lo que hago. Así descubrí, que deseaba mantenerme y permanecer en ésta vida, sana, fuerte, ágil mentalmente y libre emocionalmente. Paulatinamente fui cambiando la relación con mi cuerpo, dejando de fumar primero, sumando el yoga a  mi vida y aprendiendo a alimentarme sin toxinas con alimentación vegetariana, orgánica en lo posible y aprendiendo a combinar los alimentos; he encontrado un mundo alimentario que satisface la nutrición y da mucha energía. Aprendí a meditar, me costaba mucho aplacar mi cuerpo acostumbrado a las carretillas y al movimiento aguerrido del baile flamenco, pero ahora disfruto de esa quietud, de sentir como la energía de mi cuerpo está presente sin hacer nada. La escritura se ha transformado es un momento de abundancia absoluta y un complemento perfecto para la expresión de mi cuerpo.Estudio a diario antes de dar las clases, es un tiempo sagrado para mí en el que a veces creo, otras re-creo, otro cojo fondo, otras simplemente estoy, no siempre mi cuerpo está dispuesto o mis emociones están expresivas, es disciplinarse a diario movida por la pasión del baile flamenco. El amor en la relación de pareja que mantengo con Carlos, es sin dudas lo que renueva mis energías a diario. Viviendo en Sevilla: la ciudad de mis sueños y haciendo lo que amo: vivir el Flamenco a mi aire. El arte y el amor es lo que me mantiene saludable.

¿Cual es el mayor riesgo que has tomado?
Soy una persona que asume riesgos, me desafío a mi misma y a pesar de los miedos, me animo a atravesarlos con valentía. Sin dudas el mayor riesgo que asumí, fue dejarlo todo y cuando digo todo digo TODO: mi casa, vender mi coche, mis hijos, mi identidad, para comenzar una nueva vida junto a Carlos en Sevilla cruzando el océano sólo con 8€ en monedas. Sólo tenía a él recibiéndome en el aeropuerto, mis dos maletas llenas de trajes y todo por crear. "¿No tienes plan B?" , me preguntó un amigo preocupado por mi locura. "Si tuviera plan B no estaría dejándolo todo para reencontrarme con el amor de mi vida en la ciudad de mis sueños, él es mi plan desde la a A la Z". Y éste año hace diez de aquella locura Divina.

FAVORITOS:
Canción: Elohim de El Guadiana
Película: Los Puentes de Madison
Libro: El Flamenco Mi Inspiración y Sidharta de Hermann Hesse
Lugar: Triana (Sevilla), el Océano Atlántico y mi casa en la playa

Conoce más sobre La India en: laindia-flamenco.blogspot.mx