Juegaterapia tranforma la vida de los niños a travez del juego, ayudando a pasar el mal trago de las sesiones de quimio y conseguir que se olviden de la enfermedad, aunque solo sea por un rato.

A continuación Lourdes Amayas, Responsable de prensa de Juegaterapia nos cuenta de las extraordinaria iniciativas del proyecto, los retos que han enfrentado y las metas a futuro.

¿Como nace Juegaterapia?
Nace hace 6 años cuando de una forma completamente espontánea nuestra presidenta, Mónica Esteban, le comenta a una amiga suya que una de sus compañeras de trabajo tiene un hijo al que le diagnosticaron cáncer y Mónica al ser una persona con muchas ideas, muy activa, dinámica, entonces le dice “Mira, yo tengo una videoconsola en casa muerta de aburrimiento con polvo, se la llevo y le da uso”. La lleva y justo ese niño, Aaron, ya tenía pero el mismo le dice que en la habitación de al lado hay un chico que acaba de entrar, de 12 años, más mayor y está enojado, no habla con nadie, entonces se la entrega a ese niño y de repente agarra la consola y empieza a jugar, se le olvida todo, se le ilumina la cara y esto le hace pensar a Mónica  “Fijate que seguro que hay muchisima gente que está como yo, que tiene una videoconsola que no utiliza en su casa y a la cantidad de niños  que se las podríamos hacer llegar” y entonces así fue como poco a poco empieza a reclamarlas en su oficina, a la gente le parece muy buena idea y a partir de ahí lo publicó en su Facebook y empieza a recibir muchas consolas. 
Hace las entregas ya formales en los hospitales y los médicos y las enfermeras encantados y le dicen que no hay nada mejor como distraer al niño y es muy bienvenido. 
A partir de ahí de un gesto espontáneo e intuitivo se da cuenta de que puede hacer más y ahí comienza poco a poco, como ella es creativa y trabajaba en una agencia de publicidad se lo comenta a sus compañeros y ahí hicieron el slogan “La quimio jugando se pasa volando”. Poco a poco comienza a crecer y a ser lo que somos hoy.

¿Cuál ha sido su mayor reto?
Construir el jardín. Después de las videoconsolas empezamos a ampliar actividad, hemos repartido y recogido consolas en todo España y sus hospitales pero llegó un momento en el que surgió la oportunidad de transformar una azotea que había en un hospital de 800 metros cuadradados que era perfectamente ultilizable pero estaba abandonada y de la nada también a Mónica le surge utilizar esa oportunidad y decide hacer un jardín para que los niños ingresados puedan salir a jugar al aire libre que es algo lo que normalmente no pueden hacer y es muy duro que los niños en un hospital no pueda hacer todo lo que hacen los niños que es ir al parque a jugar. Entonces ese fue el primer jardín y creo que uno de los retos más fuertes y una vez que se consiguió nos hemos animado y la gente confía en nosotros y siempre estamos haciendo más. 

¿Cuales han sido sus mayores logros?
Aparte de conseguir ciertas obras tan impresionantes como los jardines, el cine, todas las salas y demás, creo que nuestro mayor logro es hacer un trabajo que es muy  amable, alegre, muy serio y estamos muy orgullosos de la confianza y el cariño que nos da la gente porque eso es lo que mueve a nuestra fundación, tener todo el apoyo de las personas y el cariño que se puede ver en las redes, como nos responden y demás. La confianza, esa base tan sólida que nosotros sentimos que tenemos que es toda la gente. 

¿Cual es tu visión para este proyecto en el futuro?
Seguir creciendo y cambiar muchas cosas en los hospitales para niños. Tenemos la fuerza, el apoyo, la motivación y la energía en donde la mayoría somos mujeres que entre todas somos un equipo muy fuerte en donde nos complementamos muy bien y entonces realmente tenemos una capacidad de crecimiento para llegar a todos los hospitales. Creo que la visión del futuro es muy prometedora para Juegaterapia porque tenemos toda la capacidad para cambiar muchas cosas en muchos hospitales y todos los médicos y enfermeros nos reciben con los brazos abiertos porque es una calidad de vida para los niños muy diferente.

¿Qué rol han tenido las redes sociales en el crecimiento de Juegaterapia?
Han jugado un papel importantisimo, de hecho, se empezó en las redes. Es tan buena la idea que la gente enseguida empezó a responder y eso se gestó en las redes. Al día de hoy tenemos casi 100.000 seguidores en Facebook que son fieles, que sabemos que cuando pedimos ayuda con algo nos contestan, que cuando comunicamos algo sabemos que comparten y difunden. Tenemos unos seguidores que nos sentimos muy cercanos a nosotros porque les contamos con todo el cariño lo que vivimos todas las semanas con los niños y todo lo que hacemos, y sentimos que la gente lo entiende y lo recibe. 
Juegan un papel importantisimo las redes porque también sirven como punto de encuentro entre familiares, enfermos, amigos, incluso enfermeras que van dejando comentarios como “Que bien te veo, mucho ánimo”. Somos como una gran familia, si lo lees te das cuenta que es una gran conexión entre las personas.

¿Qué planes tienen para este año?
Por supuesto que seguir trabajando pero el más fuerte es poder conseguir los fondos para el tercer jardín, que ya nos queda poco, en la sede de Valencia y empezarlo y terminarlo y que para cada primavera, verano, los miles de niños que pasan todos los años por la sede, con un clima extraordinario, puedan estar todos los días jugando un ratito en el jardín. Ahora mismo es el plan más inmediato en el que estamos concentrados.

¿Como uno puede colaborar con Juegaterapia?
Se puede colaborar de muchas formas, lo más importante siempre es visitar nuestra página web porque ahí están todas las formas, desde una donación puntual o una donación ya sea chica o grande, comprar los productos que nos donan los beneficios, por el momento solo en España, pero lo fundamental también es que formen parte del equipo haciéndose socios por 10 euros al mes como mínimo. Nosotros lo llamamos “Juega terapeuta” y les hacemos una chapita como la de las guerras porque nos lo planteamos como una y que la combatimos jugando, dándole a los niños sus armas que son los juegos y así están más fuertes.
En esas chapitas les asignamos un amigo que es el nombre de unos de los “peques” que estamos trabajando en ese momento del tratamiento de la enfermedad y para que así sea su amigo para siempre y para que se acuerde porque es juega terapeuta, porque es socio y nos acompaña.